Gracias Naturaleza de marcha...
GRUPO DE SENDERISMO


Lagunas del Peñalara

Zona:

Guadarrama

Archivo Nº   1056

Lagunas del Peñalara
Narración:

Fecha:

2021-01-28 00:00:00

Duración:

7 horas

Distancia:

16 kms

Desnivel:

860 mts

Participantes: Goyo

 

Entre los confinamientos y los temporales no está siendo nada fácil visitar nuestras queridas montañas. Por fin, esta semana se vislumbraba una ventana que permanecería claramente abierta el jueves y el viernes. También podía esperar al sábado, que aunque el tiempo cambiaba podría ir acompañado de alguno de mis amigos alevines; o no, pues ahora no es sencillo coincidir. Por todo ello, y porque tras más de un mes de parón me apetecía tener un horizonte despejado para poder contemplar el paisaje sin ir inmerso en la nube, decidí salir el jueves y hacerlo sin prisas, al estilo de Manolo, llevando comida y buscando sólo disfrutar de una jornada en la que recuperar las sensaciones.

Pese a ser un día entre semana, el parking de Cotos estaba ocupado a las 8,30 en algo más de la mitad de su capacidad máxima (240 plazas, indicada ahora un cartel) y desde el primer momento se echa en falta la cantidad de nieve que han debido llevarse las lluvias de los últimos días. En cualquier caso se pisa nieve desde los primeros pasos, y está lo bastante endurecida como para hacerlo cómodamente. Aunque el pronóstico para hoy aquí dice que se alcanzarán unos 12 grados, la verdad es que no se harán notar en todo el día, pues me acompañará un suave y constante viento y un continuo desfilar de nubes desgajadas que mantendrán la nieve compacta y la temperatura agradable (para mí al menos).

Al alcanzar el desvío sobre el Arroyo de la Laguna, comienzo a subir el sendero en dirección a la Laguna De Los Pájaros, contemplando embobado el circo nevado que rodea la Laguna Grande. Este disfrute se repetirá después cuando pase junto a Las Charcas y a la Laguna De Los Claveles, con esa impresionante mezcla de hielo y nieve en su superficie. Mientras me muevo por la zona observo las evoluciones de unos pocos montañeros que se van encaramando en las canales que enfilan al Peñalara. A ver si este año los alevines podemos también meternos ahí en algún momento. No me parece prudente meterme en ellas yendo sólo, por lo que continúo adelante hasta llegar a la Laguna De Los Pájaros.

Aquí el viento sopla más fuerte y algunas nubes se agarran a las cumbres, dejando un marco de una gran belleza. Brujuleo por los alrededores y, resistiéndome a volverme ya, descanso un rato sentado mientras bebo y como algo. No he encontrado a nadie en el camino, y mientras permanezco allí tampoco ninguna de las pocas personas que alcanzan la laguna enfila la cresta en dirección al Risco de los Pájaros y de Claveles. Supongo que la poca visibilidad por arriba, además del previsible hielo y el fuerte viento que se ha desatado es suficiente para disuadir a la mayoría.

Emprendo el camino de vuelta, esta vez cruzándome con más gente, aunque poca en cualquier caso, hasta tomar esta vez la senda que sube a la Laguna Grande. Junto a su orilla, disfruto de la paz y la tortilla de patatas que me había preparado. Acompañado del estruendo de pequeños regatos y arroyos que vierten sus aguas en la laguna, me recreo en el paisaje que el circo ofrece mientras sigo las trepadas de algunos en la vertical, ya muy soleada, por encima de la laguna. Aunque no conserva ninguna visera la cornisa salvo en la parte más próxima a Dos Hermanas, ya son las dos y el sol lleva atizando allí desde hace rato, si bien parece que los escalones muy pisados deben compactar la nieve. Más sensatos me parecen los que han elegido la subida por la izquierda hacia Dos Hermanas, pues aún permanece en sombra y la nieve tendrá un punto ideal.

Es hora de continuar, por lo que tras desandar un breve tramo cojo la trocha que se dirige al refugio Zabala y ya desde allí voy en busca del camino que, zigzagueando, me subirá hasta la Hermana Menor y luego al collado que separa las Hermana. Allí reaparece un viento endiablado, que irá perdiendo fuerza conforme desciendo a la izquierda en busca de la Fuente de los Pájaros, para seguir el camino que me devolverá al Puerto de Cotos proveniente de Peña Citores. Este último se hace algo pesado, pues ya me desenvuelvo en un terreno mixto, a veces hundiendo la pierna en acumulaciones de nieve blanda, y otras en camino embarrado o entre fuertes raíces resbaladizas.

Al final ha sido una jornada muy disfrutona, como pretendía. Aunque sigo echando de menos a mis compañeros de aventuras, y sigo esperando que poco a poco podamos ir reencontrándonos.